Profesor de educación primaria por la Universidad La Salle; maestría en Innovación y Tecnología Educativa por la Universidad del Valle de México.

No son tiempos buenos para aquellos que confiaban en que la 4T cambiaría de forma radical la forma de vida de las y los mexicanos, algunos no están de acuerdo con los nuevos programas sociales, otros no están de acuerdo con lo ocurrido en las estancias infantiles y otros más no están de acuerdo con la Reforma Educativa actual, entre ellos, los profesores de aula en diversos niveles educativos.

En los últimos días se ha observado, escuchado o visto algo acerca de las manifestaciones que la CNTE ha promovido con el fin de dar marcha atrás a la Reforma Educativa del año 2013. La sección 22 de la Coordinadora se ha convertido en una bomba de tiempo muy incomoda para la bancada de Morena en la Cámara de Diputados ya que, se ha señalado de forma directa a ese Grupo Parlamentario como los responsables de no dar marcha atrás y cumplir los caprichos de esa comunidad del sector educativo.

No todo acaba ahí, esto es la punta del iceberg que se le viene al presidente Andrés Manuel López Obrador debido a que, la exlideresa del SNTE, es decir, la maestra Elba Esther Gordillo, comenzó a despotricar en contra de él.

Durante el Segundo Encuentro Nacional de Jóvenes de la organización Mestros por México, realizado en el estado de Puebla, se dijo decepcionada de la Reforma Educativa de este gobierno la cual calificó como “reformita”. Esto significa, el inicio de una guerra entre la aún poderosa e influyente Elba Esther y el actual secretario de Educación, Esteban Moctezuma.

Poco a poco iremos viendo hacia dónde se inclina la balanza y quiénes serán los ganadores del premio “gordo” de esta nueva Reforma Educativa. Lo que es innegable son las carencias de infraestructura y servicios básicos en gran parte de las escuelas de Educación Básica además del demeritado papel de los profesores a nivel nacional. Esto debería ser lo fundamental en la Reforma, se supone que las escuelas son la prioridad pues, se dice mucho, que los alumnos primero que todo, pero aquí pareciera que los alumnos son los últimos en la lista de importancia.