De Guillermo González Camarena pasando por Bernardo Quintana Arrioja o bien, Carmen Enedina Rodríguez, tuvieron la oportunidad de transformar a México dándole un gran avance hablando de ingeniería en nuestro país. A todos ellos se les caracteriza (entre otras cosas) como grandes desarrolladores que utilizaron diversas herramientas de la tecnología para innovar en el siglo XX y con ello, oportunidades de empleo para un sector de nuestra población.

Con la llegada de la revolución 4.0 el sector tecnológico tiene como principales exponentes: tecnología de la información (TI), internet de las cosas (IoT), la automatización y optimización en toda ejecución operativa de cualquier organización y hace que nos pongamos a pensar, ¿qué directriz debemos de tomar como seres humanos? Para el entorno industrial es inevitable que el mundo digital se conecte con el físico a través de las telecomunicaciones, pero mujeres y hombres se podrían ver afectados en un futuro no muy lejano debido a la velocidad en que esto se está desarrollando. 

Procesos de manufactura, máquinas CNC, materiales, por mencionar algunos, son retoños de una nueva era de producción, ¿De qué forma se está preparando México tecnológicamente para poder competir y poder abastecer de empleos a sus habitantes? Los líderes que hoy en día realizan un esfuerzo por poder sobresalir en este ámbito y los que lo están logrando, ¿deben de combinar la innovación tecnológica y la destreza operacional? O ¿parte de la mano de obra humana se está viendo descartada? 

Con esta nueva era llamada “Cuarta Revolución Industrial”, los sistemas ciberfísicos que combinan nanotecnología, sensores, robots y comunicación digital, tendrán un papel importantísimo para las próximas generaciones y su futuro profesional. 

Por otra parte, se abrirán brechas para nuevas redes de producción, no solo a nivel industrial, sino también sector salud, alimenticio, entre otros. Se tendrán que articular los alcances y los objetivos de negocio, recordemos que vivimos en un planeta que nos proporciona recursos naturales, no debemos de omitir este tema, tener en claro que muchas de las empresas u organizaciones no están muy relacionadas con estos temas y de no ser educadas o enfocadas de manera responsable, podría haber un grave impacto.

La estrategia debe considerar los pros y contras, México necesita participar y estar a la vanguardia. Desde este lado, esperamos que a corto, mediano y largo plazo, profesionistas compartan todo su conocimiento por el bien de la ingeniería y economía mexicana.