El Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres) recordó que el acoso y hostigamiento sexual son conductas sancionables administrativa y/o penalmente por lo que exhortó a las víctimas a interponer denuncias formales ante las autoridades para evitar la impunidad así como respetar la presunción de inocencia.

El pronunciamiento viene luego de que se desatara una polémica el lunes pasado porque el músico de Botellita de Jerez, Armando Vega Gil, se quitó la vida tras una denuncia de una supuesta menor de edad que se hizo pública de forma anónima por un presunto acoso sexual, con el respaldo del movimiento #MeTooMúsicosMexicanos.

En su conferencia matutina de este miércoles, el presidente Andrés Manuel López Obrador indicó que debe ser el Inmujeres quien debe dar seguimiento a este tipo de casos, ante lo delicado de las denuncias puesto que se debe respetar la dignidad de las personas tanto de las posibles víctimas como de los denunciados.

Al respecto, el Instituto explicó en un comunicado sobre el movimiento feminista #MeToo que está a favor de escuchar la voz de miles de mujeres que presuntamente han sufrido acoso, hostigamiento y/o violencia sexual.

“El Inmujeres condena dichos actos y exhorta a las víctimas a denunciar ante las autoridades competentes, para que estos hechos sean investigados, sancionados, se repare el daño causado y no se vuelvan a repetir, evitando con ello la impunidad”, precisa el escrito.

Sin embargo, frente a las denuncias, hacemos un llamado a respetar la presunción de inocencia y el debido proceso en todos los casos, y a que se actúe de manera diligente, imparcial, con perspectiva de género y respeto a los derechos humanos, evitando procesos de revictimización, para que cada día más mujeres violentadas tengan confianza en la denuncia oficial.

El Inmujeres pone a disposición de las distintas instancias públicas y privadas, el Protocolo para la Prevención, Atención y Sanción del Hostigamiento y Acoso Sexual, como referente para que se adapte conforme a la normativa aplicable, y exista un mecanismo al interior de las mismas donde las mujeres agraviadas puedan contar con una herramienta administrativa y/o legal para poner fin a estas prácticas.

“Reiteramos el compromiso para promover políticas de cero tolerancia a cualquier tipo de violencia contra las mujeres y las niñas, y a fomentar la prevención, para erradicar abusos, conductas machistas o misóginas”, concluye el Inmujeres.