En México las y los jóvenes representan la cuarta parte de la población total, es decir hay más de tres millones de jóvenes.

El pasado lunes se celebró el Día Internacional de la Juventud y es que sin lugar a duda es necesaria y urgente la creación de oportunidades a través de política públicas que abonen en n desarrollo integral como empleo, educación, deporte, cultura, salud, ciencia y tecnología.

Poco aportan programas de ensayo que duran un par de meses y que sólo parecen ser entrega de dádivas como se percibe con el programa de gobierno federal “Jóvenes construyendo el futuro”.

La juventud mexicana cuenta con una capacidad extraordinaria para hacer crecer a este país, sólo hace falta un impulso acertado y no abandonar a dicho sector.

Las oportunidades para las y los jóvenes deben ser creadas con objetivos claros, no de ocurrencias ni depender de ventas de inmuebles para poder destinar apoyo como fue el caso en el deporte mexicano.

Recordemos que varios sectores se vieron lacerados con recortes presupuestales severos, el deporte de alto rendimiento no fue la excepción. De dos mil cien millones destinados al deporte en 2018, para 2019 el presupuesto fue de mil setecientos dieciocho millones.

Atletas mexicanos de diversas disciplinas con apoyo de sus familiares y resultado de su preparación y esfuerzo acudieron a los Juegos Panamericanos de Lima, Perú, 2019 a representar a México y además a hacer historia al finalizar su participación en el tercer lugar del medallero con 136 preseas lo cual merece un gran reconocimiento.

Lo penoso y lamentable es que no recibieron apoyo suficiente para complementar su preparación, se tuvo que depender de la venta de una casa en 102 millones de pesos para anunciar con bombo y platillo que ese recurso será otorgado a los atletas. Con cinismo, como muestra de gratitud por este anuncio, la titular de la CONADE, Ana Guevara, entregó una medalla no meritoria a López Obrador, esto evidentemente generó molestias y severas críticas.

Está claro que el impulso y el fomento al desarrollo no debe ser oportunista sino permanente. Es fundamental y necesario el apoyo al talento joven mexicano desde diversos campos de acción como en la política, en el deporte, en la cultura, en la ciencia para así poder tener más y mejores personas que contribuyan al desarrollo de nuestro país.

Es pertinente comenzar a abrir paso a acciones reales que incorporen a los jóvenes a oportunidades incluyentes en todos los rubros y cambiar la visión no solo de acciones sino de derechos para todas y todos.