Ayer en la mañana Rosario Robles Berlanga fue vinculada a proceso por ejercicio indebido del servicio público. El juez Jesús Delgadillo Padierna le dictó prisión preventiva justificada debido a su falta de arraigo en la Ciudad de México, por mentir acerca de su domicilio y porque existe el riesgo de que se dé a la fuga.

Durante el juicio fueron involucrados el ex secretario de Hacienda, José Antonio Meade y el ex presidente Enrique Peña Nieto, por lo que el juez Delgadillo Padierna solicitó a la Fiscalía General de la República (FGR) esclarecer su posible participación en el desvío de más de 5 mil millones de pesos y posteriormente determinar si debe abrirse una investigación en su contra.

Ante esto, el presidente Andrés Manuel López Obrador afirmó que la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) de la secretaría de Hacienda no cuenta con información que apunte a una posible responsabilidad de Peña Nieto en el caso del desvío de recursos millonarios.

Sobre la detención de Robles, el mandatario indicó, durante la mañanera de este miércoles, que prefería no emitir una opinión personal ni tampoco hacer un festín o caer en un linchamiento.  Agregó que los funcionarios públicos deben resistir las tentaciones y “que lo piensen bien”, porque la corrupción es una mancha que no se borra.

“Actúan como acomplejados, inmediatamente mansiones, carros, achichincles. Antes se sentaban atrás en el carro, con el chofer adelante. Una forma de hacer política nefasta, por eso hay que estigmatizar la corrupción, no considerar que eso es válido y que es de gente audaz, que son muy vivos”, dijo López Obrador.

Respecto al involucramiento de Peña, dijo que será el juez quien decida si llama a otras personas, pero aclaró: “Por parte de inteligencia financiera, no hay información”.