“Hemos logrado identificar algunas regiones que controlan los genes que son importantes para la suavidad, para la deposición de grasa y para el perfil de ácidos grasos, cuánto de saturado, no saturado, el tipo de grasa que tiene en la carne”, dijo el coordinador del Centro de Genómica de Esalq, Luiz Coutinho.

A pesar de los avances, Coutinho explica que aún será necesario algún tiempo de investigación para hacer un mapeo más completo de la herencia genética que trae las características deseadas para el ganado. “El problema que uno tiene es que características complejas, como la suavidad o la deposición de grasa, son controladas por varios genes. Los investigadores encontraron algunos principales. Entonces tienen que encontrar más regiones que controlan esos fenotipos para ser utilizada como más efectividad “, subraya.

La idea es que puedan ser elegidos reproductores que tengan el tipo de carne interesante para los productores y repasen esas características para los descendientes. “La búsqueda que tenemos es  que cuando el becerro nazca se debe tomar una muestra de su sangre, hacer una prueba genética y saber si ese animal tiene potencial para producir una carne más blanda o con mejor perfil de grasa. “Eso es donde la investigación quiere llegar”, explica Coutinho, que trabaja  con la investigadora Luciana Regitano, de Embrapa.

Coutinho cree que en poco tiempo las informaciones van a ser usadas para subsidiar las decisiones de productores. “En dos o tres años la gente va a tener confianza en que estas variaciones genéticas pueden ser usadas para el mejoramiento”.

El trabajo enfrenta,  más desafíos que en relación al ganado lechero, debido a la gran variedad de razas usadas para el corte. Para la producción de productos lácteos predomina, según el investigador, la variedad holandesa.

El estudio recibió diversas contribuciones, especialmente de alumnos de postgrado, para llegar a la etapa actual. Los equipos usados ​​en el estudio fueron financiados por la Fundación de Amparo a la Investigación del Estado de São Paulo.

Con información de Universitam