Japón conmemoró este martes el 74 aniversario del lanzamiento, por parte de Estados Unidos, de la primera bomba atómica contra población civil, en la ciudad industrial de Hiroshima, en donde se calcula que entre 105 mil y 120 mil personas murieron y 130 mil resultaron heridas.

Tres días después, con el bombardeo atómico a la ciudad de Nagasaki, Japón determina su rendición incondicional (15 de agosto de 1945) ante los países aliados, lo que marca el fin de la Segunda Guerra Mundial.

“¡Dios mío! ¿Qué hemos hecho?”, fueron las palabras de Paul Tibbets, comandante de la tripulación del Enola Gay, nombre del avión militar estadounidense que trasportó a “Little Boy”, como se bautizó al artefacto atómico que se lanzó contra la población de Hiroshima.

En la ceremonia luctuosa, habitantes de la ciudad japonesa de Hiroshima llamaron a los jóvenes del mundo a no olvidar ni menospreciar la tragedia atómica.

También realizaron un exhorto a los líderes mundiales, especialmente a Japón, para que suscriban el Tratado para la Prohibición de las Armas Nucleares.