Greta Thunberg, la activista sueca de 16 años de edad y que hace un año se manifestó fuera del Parlamento de su país con una pancarta en la que se leía “huelga escolar por el clima”, se ha convertido en la cara del activismo ecológico que va contra los poderosos y busca cambiar el mundo antes de que sea demasiado tarde. 

Todo comenzó el 20 de agosto del 2018 en el centro de Estocolmo, cuando sólo quedaban 20 días para las elecciones generales en Suecia. Así que Greta se sentó en el pavimento de la plaza de Mynttorget, frente a la fachada del Riksdag, el Parlamento sueco, con una pancarta en la que había escrito tres palabras: “Skolstrejk for Klimatet” (huelga escolar por el clima).

Sus padres, la famosa mezzo soprano Malena Ernman y el actor Svante Thunberg, creyeron que sólo era una ocurrencia y duraría dos horas. Pero no fue así. Greta siguió saliendo cada día para mantenerse sentada durante periodos de siete horas. Pasaron las elecciones y la niña siguió frente al Parlamento cada viernes. Su lucha no tenía una intención electoral, como muchos pensaron, sino que insistió que todos los gobiernos tomen medidas drásticas para reducir las emisiones de efecto invernadero.

En noviembre de ese mismo año, tras dar una charla TED Talk comenzó el movimiento “Juventud por el clima”. Asimismo, dio inicio a las huelgas que nombró Fridays For Future. 

En diciembre de ese mismo año, ofreció un discurso ante la Conferencia de las Naciones Unidas en el cual abordó el cambio climático. 

También en marzo de este año, fue nominada al Premio Nobel de la Paz. 

Thunberg representa a la juventud con conciencia, despierta e indignada que intenta hacer reflexionar a todo un sistema que consume los recursos naturales del planeta sin medida.

Recientemente, los orígenes de la huelga que Greta emprendió en 2018 fueron puestos en duda, pues el periódico The Sunday Times señaló que empresas energéticas y grandes lobbies han utilizado a la menor de 16 años como punta de lanza “para facilitar la transición al corporativismo verde”.

Sin embargo, los padres de Greta rechazan lo dicho por el medio inglés y señalan que su hija es completamente independiente.

Incluso la misma Greta dijo al respecto que “a mucha gente le encanta difundir rumores de que hay otras personas detrás de mí o que me pagan o que me usan para hacer lo que hago. Pero no hay nadie detrás de mí, excepto yo misma. No soy parte de ninguna organización. Algunas veces apoyo y coopero con varias ONGs con las que trabajo sobre el clima y el medioambiente. Pero soy absolutamente independiente y solo me represento a mí misma. Y hago lo que hago completamente gratis, no he recibido dinero ni promesa de pagos futuros”.