SAN LUIS POTOSÍ, SLP.- Uno de los manifestantes reprendidos por Andrés Manuel López Obrador, presidente de México, el pasado viernes por la noche en un hotel de Ciudad Valles, acusó al mandatario de haberse comportado intransigente e irrespetuoso con ciudadanos que sólo buscaban ser escuchados, además lo desafió a comprobar que fueron enviados por algún grupo político con afán de provocarlo.

Erasmo Linares Nájera, quien dijo ser líder de opinión en esta localidad de la huasteca potosina, señaló en entrevista con Quadratín SLP, que seguía impresionado por el comportamiento del tabasqueño cuando intentaron acercarse con él para plantearle varias problemáticas que aquejan al municipio.

“Me impresiona el poco alcance del presidente de la República para escudarse en su incompetencia para poder persuadir a un grupo de ciudadanos, escudarse en el argumento de que somos provocadores; yo reto a cualquier persona para que me demuestre que yo soy un provocador del PRI, principalmente como están diciendo (…). Yo esperaba más de un estadista, me sorprendió mucho su intransigencia, su enojo, su encono para tratar a un grupo de ciudadanos que efectivamente llevábamos un reclamo social de las cosas que pasan en Valles”, abundó Linares.

Narró que, luego de tener un primer contacto telefónico con Diego Hernández, jefe de ayudantía, auguraba buenas posibilidades de acercamiento con López Obrador, e incluso el colaborador de AMLO estuvo de acuerdo en que las problemáticas sociales de un municipio deben ser resueltas por el alcalde en turno; entre ellas el conflicto que mantienen los huelguistas de la DAPA, liderados por Alejandro Ballesteros Corona, quien también estaba en el encuentro y fue rechazado por el mandatario.

A Erasmo Linares le sorprendió un Andrés Manuel irritado, incluso dijo haberlo visto muy raro; “esa es la palabra, no quiero decir más pero lo vi muy raro, no quise hacer un comentario porque yo siempre espero reacciones y muchas personas se dieron cuenta, nos dimos cuenta de que venía diferente a como lo hemos visto, yo no sé qué pasó en Rioverde ni en el trayecto de Rioverde a Valles, pero el Presidente venía medio raro, quise entender su actitud porque desafortunadamente no nos dio tiempo de nada”, abundó el ciudadano.

Fue el mismo entrevistado, quien intentó -en vano- ofrecer disculpas al titular del Ejecutivo Federal, topándose reiteradamente con la cerrazón y acusaciones de demagogia, mano negra y demás adjetivos comunes en el léxico del tabasqueño.

“Ese envalentonamiento, nos trató injustamente, siempre me dirigí a él con respeto, le pedí a la gente que no lo abrumara (…), literalmente me dio un portazo, fue una grosería del presidente de la República hacia un mexicano que no tiene la altura de él en el ejercicio del poder, pero merezco respeto y fue totalmente irrespetuoso conmigo”, se quejó. Aunque el mandatario nacional pidió verlos al día siguiente en su gira por Tamuín, las condiciones no fueron muy propicias, pues apenas hubo tiempo de abordar su camioneta en una gasolinera cercana y López Obrador se comprometió a que un Tribunal Federal apoyará el caso de la DAPA, organismo operador de agua potable donde más de 100 trabajadores se mantienen en huelga desde hace nueve meses y medio.

Erasmo Linares reiteradamente desafió al presidente de México para comprobarle que alguien los envió a su encuentro para generar inestabilidad. “A mí me manda mi conciencia, me manda mi razonamiento, mis principios y la forma como estoy viendo que se están cometiendo injusticias en Ciudad Valles”, culminó.